jueves, 25 de noviembre de 2010

Lumbre

Amo tu callar.
En las
cigarras hay una
luz que reabre
las celdas.
La tarde
que nos mira. 


Cuando acudo a tu silencio,
que viene para mirarse.
Que deja un hueco
donde se sostiene mi núcleo ciego.
Donde el canto no es camino,
ni orilla.

No sé si la tarde
es verdadera o es solo
apariencia de farola.
Si es fértil esa lluvia
de jilgueros,
esos ecos
de los diálogos.

Si te dejas
transitar,
podrás ser.

(Simón Delgado, sj)

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